Refugiados y migrantes

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Ante su drama la sociedad, la gente, ha estallado, y estalla como lo hace la gente buena, dando, y ofreciendo. En estos últimos meses en Mensajeros de la Paz hemos recibido cientos, miles de ofrecimientos de particulares de gente corriente (“Padre Angel: yo tengo la habitación de mi hijo que esta fuera…o puedo poner tres o cuatro platos más en nuestra mesa…) también empresas nos han ofrecido productos o servicios, incluso hace unas semanas hemos recibido la mayor donación entregada a Mensajeros de la Paz en sus 53 años de historia: 1 millón de Euros, de la Mutua AMA, con destino a la ayuda a los refugiados.

Ahora, hablamos de la crisis de los refugiados sirios, pero no es un problema estas semanas, de estos 2 o 3 meses. Desde 2011, casi 5 millones de sirios han abandonado su país, su casa, y su medio de vida huyendo de la guerra y la muerte. La segunda “ciudad” más poblada de Jordania, las comillas las uso porque ese lugar, es un campamento de refugiados sirios en medio del desierto.

Acabo de llegar de verles en Macedonia, Serbia, Hungría y Grecia, pero también pasé con ellos –o con otros– la Navidad de 2012 en ese campo de al Zaatari, en Jordania, donde entonces ya había 150.000 personas y cada día llegaban otras 30.000. Ya durante 2012 a través de Mensajeros de la Paz les habíamos llevado ayuda, casas prefabricadas, un hospital móvil, pero créanme, allí todo era una gota de agua en el mar. Ahora se habla de emergencia…porque están a las puertas de casa. Los políticos discuten, y se reparten cuotas, como si hablaran de patatas o de camiones, negocian si España puede o no acoger a 15.000 –cuando en el Estadio Santiago Bernabeu caben 75.000 espectadores!!!–.Y todo para que la semana pasada trajeran a 19. ¡¡DIEZ Y NUEVE PERSONAS!!. Pero, ¿dónde vamos a llegar?

Los gobiernos, los verdaderos responsables, los únicos que pueden solucionar el problema, hablan, discuten, pero no hacen nada…La sociedad esta conmocionada, deseando ayudarles, pero las Administraciones, ¿qué han hecho?. Esconder la cabeza bajo el ala, que es lo mismo que crear comisiones y organizar cumbres. Hay miles de personas esperando, en una situación inhumana. Niños, mujeres embarazadas…No pueden esperar un minuto más. Yo invito a las autoridades políticas, y a los obispos, a que vayan allí a hacer esas reuniones donde todos hablan pero ninguno mueve ficha. Deberían conocer las necesidades que tiene esta gente, que llama a nuestra puerta, huyendo de la guerra, y nadie les escucha, ni les abre. Europa lleva casi tres meses con las fronteras atestadas, y asaltadas, solo les han echado la manguera, como si fueran maleantes, o alborotadores.

En Mensajeros de la Paz tenemos preparados desde septiembre varios centros en diferentes puntos del país, con todo dispuesto para acoger a varias familias que vengan a España. Pero mientras vienen, o les dejan venir, les estamos echando una mano con 4 cocinas móviles en las fronteras de Serbia (Belgrado), Macedonia (Preshevo) y Croacia (Tovarnik) así como en Atenas, en colaboración con REMAR. Estamos atendiendo a más de 4.000 personas al día. Hacemos lo que podemos, les damos té, sopa caliente, fruta y trato humano. Y si esto sigue así queremos instalar un campamento organizado, con servicios, agua, atención social…¡son personas!

Nadie abandona su tierra, su gente, su país, por gusto. Ellos no vienen aquí a hacerse ricos. SON GENTE QUE HUYE DE LA MUERTE, SON REFUGIADOS DE LA GUERRA, CON TODOS LOS DERECHOS DE ASILO RECONOCIDOS POR TODOS LOS TRATADOS INTERNACIONES. Si han llegado aquí es a causa de una guerra que ni la Unión Europea ni la ONU han sabido evitar. Me conmueve y agradezco la solidaridad social, que ha sido la mayor explosión social de Europa en toda su historia reciente, me enorgullece,… pero pienso que no debiera ser necesaria. España, los países europeos tienen
–tenemos– dinero y medios para ayudarles (como también hay dinero para sanidad o educación, otra cosa es que se lo gasten o no). Ni hay que picar en el bolsillo del ciudadano; los gobiernos deben actuar y cumplir promesas.

El Papa Francisco que fue el primero en gritar VERGÜENZA! ante los cuerpos de los ahogados de Lampedusa, nos recuerda en su reciente y hermosa encíclica “Laudato si (Alabado seas) que no somos Dios, que la tierra nos precede y nos ha sido dada, que debemos hacer un planeta habitable para la humanidad y para el resto de la creación. Y nos recuerda algo importantísimo: que el ambiente natural y el humano se degradan juntos. El desarrollo
sostenible no puede estar separado de la justicia social; la ecología ambiental ha de ser coherente con la ecología humana. Me duele profundamente cuando leo los periódicos o veo la televisión que el Mediterráneo, que durante milenios ha sido cuna de civilizaciones y crisol de culturas, sea la
sepultura de muchas vidas inocentes.

Miles de personas, cuyos nombres ni cifras exactos nunca conoceremos, perecen en sus aguas, en las nuestras, siguiendo el legítimo anhelo de salvar su vida. Y los que sobreviven en ese mar que es tan suyo como nuestro, cuando llegan a tierra –a la nuestra– se encuentran policías y vallas con cuchillas, que los políticos disfrazan con el nombre de concertinas. ¿Qué sería hoy de nosotros si hubiésemos puesto barreras a la lengua, a la cultura, a los números, a los sabores, a la ley, al alfabeto, o al mismo Evangelio que un día llegaron a nuestras costas desde esas mismas aguas o por esos mismos caminos? ¿Qué será mañana de ellos, de los que sufren en la otra orilla, al otro lado de la frontera?. Y ¿qué será de nuestra sociedad, de nuestras conciencias, si seguimos impasibles ante esta tragedia?

 

Artículo escrito por Padre Ángel, Sacerdote Fundador de Mensajeros de la Paz
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

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