Fake news: cómo se cocinan las noticias falsas

Las fake news o noticias falsas se han convertido en una epidemia dentro del periodismo contemporáneo. Las fake news disfrazan las mentiras de verdad y distorsionan la realidad al servicio de intereses malintencionados. ¿Cómo nos podemos defender de ellas? 

La prehistoria de las fake news

El fenómeno de las noticias falsas no es nuevo, desde el nacimiento del periodismo siempre han existido. A finales del siglo XIX, España y Estados Unidos pugnaban por el dominio de la isla de Cuba. La independencia era el anhelo de muchos cubanos y a diario se producían revueltas contra las tropas españolas. El magnate de la prensa William Randolph Hearst, propietario de 28 periódicos, detectó bajo esa tensa situación una excelente oportunidad para aumentar la tirada de sus diarios. El legendario magnate estadounidense reclutó a sus mejores periodistas para que escribieran historias sobre la insurrección cubana y les ordenó que las tiñeran de heroísmo, aunque tuvieran que exagerar los hechos e incluso aunque no siempre fueran fieles a la realidad. Además ordenó realizar llamativos montajes fotográficos para ensalzar el valor de los cubanos y desprestigiar al ejército español. Miles y miles de lectores corrían cada mañana para comprar sus periódicos y la opinión pública internacional comenzó a simpatizar con la causa de los rebeldes cubanos. La tensión entre España y Estados Unidos fue creciendo y un día William Randolph Hearst decidió publicar un reportaje que mostraba a un civil estadounidense que había sido encarcelado por el ejército español sin juicio previo. El mensaje era claro: ningún estadounidense estaba seguro en Cuba mientras la isla estuviera ocupada por los españoles. Este reportaje provocó que las ventas de los periódicos de Hearst se dispararan y causó un inmenso clamor popular contra España. Pero el destino pronto puso en bandeja una nueva oportunidad para saciar las ambiciones del magnate. El 15 de febrero de 1898, a las 21:40 horas, una tremenda explosión sacudió el puerto de La Habana. El Maine, un buque estadounidense saltó por los aires. Esa noche murieron 256 personas, y aunque las causas del suceso no estaban claras y muchos indicios apuntaban a la hipótesis de un accidente, Hearst ordenó publicar la noticia a la mañana siguiente con el siguiente titular: “El barco de guerra El Maine partido por la mitad por un artefacto infernal secreto del enemigo”. Dos días después, y antes de que el gobierno de Estados Unidos tomara ninguna decisión, sus periódicos publicaron el histórico titular “¿GUERRA? ¡SEGURO!”.

Hearst presentó así el confuso suceso como un ataque español contra una misión americana de buena voluntad y empujó a la opinión pública norteamericana a desear vehemente la guerra y finalmente al Congreso de los Estados Unidos a declarar la guerra contra España. Con ese tratamiento tan poco riguroso de la información, William Randolph Hearst fue capaz de inventarse una guerra.

Desde entonces la manipulación de la información al servicio de intereses partidistas ha sido una constante en el periodismo y por eso la ciudadanía debe mantenerse siempre alerta para no dejarse engañar.

Las fake news en la era de las redes sociales

Sucesos inesperados como la victoria del Brexit en Reino Unido o el triunfo de Donald Trump en las últimas elecciones a la presidencia de Estados Unidos evidenciaron el influyente papel que pueden desempeñar las fake news en las consultas democráticas. Las noticias falsas siempre han existido, pero la multiplicación de plataformas ha aumentado exponencialmente su propagación. Según un informe elaborado por investigadores de Princeton University, Darmouth College y University of Exeter, “uno de cada cuatro norteamericanos visitó alguna página de noticias falsas durante el periodo anterior a las elecciones que llevaron a la Casa Blanca a Donald Trump”. El nuevo presidente de Estados Unidos se ha erigido como una auténtica fábrica de noticias falsas desde su nombramiento, sobre todo a través de su cuenta de Twitter y de su amplia red de seguidores. 

Es evidente que el poder de las redes sociales ha disparado la difusión de noticias falsas. Las razones son diversas. Primero, Internet convierte a cualquier persona con un número considerable de seguidores en un líder de opinión. Segundo, la publicación de una noticia falsa dentro de una web o un blog otorga un engañoso aire de credibilidad. Y tercero, la rapidez con la que circulan las noticias por Internet permite alcanzar a millones de personas en segundos. 

Algunas plataformas como Facebook se están planteando introducir mecanismos de detección de noticias falsas, como la curación algorítmica, pero se trata sin duda de una decisión muy controvertida al dejar en manos de robots el establecimiento de la frontera entre lo real y lo falso.

El impacto de las fake news en España

Según un estudio realizado por la empresa de estudios de mercado Simple Lógica y el grupo de investigación en Psicología del Testimonio de la Universidad Complutense de Madrid, “el 86% de los españoles tiene dificultades para distinguir entre fake news y noticias verdaderas”. Este estudio también concluye que el 60% de los españoles cree que sabe reconocer una noticia falsa de una verdadera. Los motivos principales por los que los encuestados afirman saber distinguir una noticia falsa son la irrealidad del contenido (29,6%), el medio en el que aparece publicado (26,9%), los titulares demasiado alarmistas, ridículos o improbables (17,9%), el autor (7,7%), contrastan/verifican la información (5,8%), sentido común / lógica / cordura (3,1%), otros motivos (5,7%) y NS/NC (3,4%).

Para realizar el estudio se expuso a los participantes tanto a noticias falsas como a noticias verdaderas. Éstas fueron algunas de las noticias utilizadas:

Noticias falsas:

• “Amazon se prepara para lanzar un supermercado robotizado”  El 75,7% de los encuestados pensó que era verdadera

• “Si va a la cárcel, Jordi Pujol amenaza al Estado con publicar un dossier que haría caer la democracia en España” El 53,8% de los encuestados pensó que era verdadera

• “Wikileaks confirma que Hillary Clinton vendió armas al ISIS” El 38,7% pensó que era verdadera

• “Los pelirrojos naturales están en peligro de extinción” El 26,5% pensó que era verdadera

Noticias verdaderas:

• “Detienen a un hombre por llamar 2.600 veces a una compañía telefónica para no estar solo” El 44,6% pensó que era falsa

• “Se ha descubierto una isla de plástico en el Pacífico” El 50% pensó que era falsa

• “Los cocodrilos charlan entre sí antes de salir del cascarón” El 70,4% pensó que era falsa

• “La leche de cucaracha es uno de los alimentos más completos que existen” El 85% pensó que era falsa

Según el estudio los jóvenes tienen más capacidad para distinguir entre noticias falsas y noticias verdaderas. Por sexos, los hombres y las mujeres presentan las mismas dificultades para reconocer las noticias falsas, aunque el 65% de los hombres pensó inicialmente saber distinguirlas, frente al 45% de las mujeres. 

También es interesante el dato que demuestra que un 4% de los españoles afirma haber creado alguna vez una noticia falsa y de ellos sólo la mitad dice haberlas distribuido.

Es evidente que el fenómeno de las fake news ha dado vida en el siglo XXI a un pseudoperiodismo de consecuencias imprevisibles y que la sociedad demanda ciudadanos críticos y bien informados. ¿Podremos mantener la confianza en los medios de comunicación?

“The Conversation Project” es una iniciativa de un grupo de médicos, sacerdotes y periodistas de Boston que invita a todas las personas a expresar en vida cómo les gustaría morir.

“The Conversation Project”, cuando se trata del final de la vida es importante hablar

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¿Has pensado alguna vez cómo te gustaría morir? ¿Se lo has dicho a un ser querido? ¿O cuando llegue el momento prefieres dejar en manos de otras personas la responsabilidad de tomar las decisiones que afectan al final de tu vida? “The Conversation Project” es una iniciativa de un grupo de médicos, sacerdotes y periodistas de Boston que invita a todas las personas a expresar en vida cómo les gustaría morir. Leer más

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“Minimalismo”, un documental sobre las cosas importantes

Minimalismo” es un documental protagonizado por Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus, ideólogos del movimiento minimalista, conferenciantes, administradores de la web theminimalists.com y autores de varios libros. El documental sigue su gira por varias ciudades de Estados Unidos en la que promocionan su último libro – “Everything that remains a memoir” – y difunden su revolucionario mensaje. Leer más

Hacia la inevitable revolución interior

Nos ha costado más de cien años de revoluciones, terminando este año por celebrar el final de una de las grandes revoluciones del pasado “corto siglo XX”, en expresión del historiador británico Eric Hobsbawn, para darnos cuenta de que la única, inevitable y viable revolución verdadera es la interior. Los regímenes, los sistemas y las organizaciones sociales pueden cambiar de fórmulas para intentar subsistir, pero en el fondo, no importa el color de uno u otro, nada cambia realmente si dentro de los registros de la sociedad en general no hay un cambio sustancialmente interior. La sangre, el terror y la imposición nunca fue revolucionario, aunque fuera, en siglos pasados, la única vía posible para propiciar cambios sociales. El siglo XX, casi como continuación del XIX, nos llenó la vida cultural, social, política y económica de revoluciones que pretendían cambiar la parte más epidérmica de la sociedad, olvidando el trasfondo que la conforma: el ser humano.

En este nuevo siglo XXI, llamados por algunos la “era del saber”, estamos reviviendo la llama antigua de buscar en nosotros mismos la verdadera esencia de las cosas. Algunos sociólogos apuntan a que el ser humano empieza a comprender la verdadera posibilidad de emancipación material, y por lo tanto, también espiritual. Pero esta vez desde una perspectiva no religiosa, sino desde una visión espiritual laica, como si incluso pudiéramos liberarnos de antiguos dioses que ya poco aportan a nuestro consumo de creencias. El logos se convierte necesariamente en praxis.

Esta emancipación es posible gracias a las tecnologías. La ambición material del siglo pasado se está volcando hacia la búsqueda del conocimiento o la experiencia más que al consumo de cosas. El ser humano emancipado busca una vida sencilla pero plagada de libertad individual y placer existencial, es decir, satisfacción por el encuentro con la generosidad hacia los otros y la amabilidad de hacer bien las cosas dentro de todos los ámbitos de su devenir. La búsqueda incansable de la excelencia ahora es posible sin derrochar grandes fortunas o gran parte de nuestro único recurso con valor, el tiempo. Podemos sentarnos apaciblemente en una montaña o un bosque y podemos resolver nuestras particularidades vidas con cierto grado de sencillez, y por lo tanto, de felicidad. El ser humano se reencuentra en este nuevo siglo con el reto de volver a la inocencia, candidez y espontaneidad de una vida simple. Renunciar a cosas para vivir experiencias que enriquezcan nuestra alma nunca fue más fácil y seguro.

Inclusive las nuevas empresas y los nuevos emprendedores pueden vivir una vida nueva cuya ambición no sea el tener cosas y acumular bienes, sino el experimentar una nueva forma de riqueza: la interior. Esta se desarrolla en grupos de trabajo cuya vara de medir tiene más que ver con un liderazgo interior y grupal, donde el apoyo mutuo y la cooperación forman parte del nuevo vínculo empresarial. La competencia deja paso a la colaboración y así, en este nuevo marco de valores y responsabilidades compartidas, todos ganan, todos mejoran, todos son más felices.

Por eso la nueva revolución será interior, cargada de valores humanos con deseos de ayudar y apoyar a los otros, con ganas de hacer de la vida un sentido profundo, un viaje perfecto para crecer y compartir desde cualquier ámbito de nuestra vida. Un viaje apasionante hacia dentro y hacia fuera en unión permanente y alegre con los otros. Feliz vida, feliz camino.

 

Javier León • Antropólogo y editor

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Ley General de los Derechos de las personas con Discapacidad

La Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, conocida como Ley General de Discapacidad, (LGD) establece que todas las empresas públicas y privadas españolas, cuya plantilla esté formada por 50 ó más empleados, están obligadas a reservar el 2% de su plantilla a personas con una discapacidad igual o superior al 33%. Leer más

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La inversión de impacto social sale de su escondite, según The Economist y Forbes

De la inversión de impacto social hemos podido escuchar que “es una moda”, que es una quimera de ingenuos y que lo social no es rentable por definición. A principios del año pasado, en los habituales Encuentros de la Bolsa Social, los expertos del sector reconocían que todavía quedaba mucho prejuicio por romper en España. Leer más

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Enciende el televisor y cierra los ojos… ¿qué sientes? ¿Puedes percibir esos bucólicos paisajes de la serie Poldark? Ahora ábrelos, pero pulsa mute en cuanto los diálogos de la película Embarazados comiencen ¿Crees que Paco León es gracioso? Puede que estas preguntas te resulten un tanto “chocantes” pero piénsalo fríamente, hay gente que se encuentra en esta situación. Leer más

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Conocemos el precio de todo y no damos valor a nada

La célebre cita con la que damos título a este artículo pertenece al escritor Oscar Wilde describe a la perfección a la sociedad en la que nos encontramos. La sociedad actual, las personas que la componemos hemos dejado que el precio de las cosas dirija nuestro criterio a la hora de comprar. Los precios bajos, el ansia por tener cada vez más cosas, este desenfrenado consumismo en el que vivimos nos empujan a creer que seremos únicamente felices si adquirimos cada vez más cosas, sin importar el valor real de las cosas que compramos, ni su calidad, ni si realmente lo necesitamos, ni en qué condiciones fueron hechas. Leer más

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Discapacidad no es incapacidad

La Ley General de Discapacidad obliga a las empresas públicas y privadas con más de 50 trabajadores a contar en sus plantillas con al menos un 2% de trabajadores con discapacidad. En este contexto es esencial la función de los Centros Especiales de Empleo, que ofrecen a las empresas una solución que, además de ayudarles a cumplir la legislación vigente, les permita integrar a un colectivo que se caracteriza por su esfuerzo, su afán de superación y su capacidad de sacrificio. Leer más

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Humimesis

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Hay ideas que nos rondan por la cabeza durante un tiempo hasta que, tras haber conectado “puntos” previos, empezamos a ver unas posibles maneras de dar forma y sustancia a esos pensamientos. Esos “puntos”, ingredientes clave de la fase ideación, son el fruto de un proceso continuo de aprendizaje formal e informal, de revelaciones súbitas, charlas inesperadas y muchas lecturas sobre otras ideas y conceptos.

Parte de este proceso son los “descubrimientos accidentales”, que alguien poco atento, podría llegar a llamar erróneamente “fortuitos”. No lo son, puesto que suceden justamente sólo si estamos preparados para ellos. Hace unos años descubrí “fortuitamente”, que existía una disciplina que estudiaba cómo entender y extraer de la naturaleza los principios más importantes que rigen su funcionamiento para aplicarlos a los retos a los cuales nos enfrentamos como humanos y como empresas.

Me pareció increíble, y fascinado, empecé a ver vídeos y a leer mucho sobre ella. Empecé a usar la Biomimésis (así se llama, Biomimicry en inglés) en mis presentaciones y me ha servido como punto de partida para nuevas potenciales teorías que se me fueron ocurriendo. Biomimésis (o Biomimética) se compone de Bio (vida) y mimesis (imitar), una mezcla muy prometedora. Se trata de una disciplina que nos ayuda a estudiar y comprender mejor cómo los ecosistemas vivos se desarrollan, prosperan, luchan, cooperan, se protegen, se alimentan, etc. dentro de un cierto contexto ecológico.

El “cómo” lo hacen, es lo que nos interesa e intriga, sobre todo si pensamos a que este sistema complejo se basa en un equilibrio dinámico que sigue desde el origen de la vida en la tierra, hace 3.8 mil millones de años.

Más allá de tecnologías que copian la naturaleza (como por ejemplo el velcro, celdas fotovoltaicas, la forma de los trenes…), que quizás sea lo primero que se nos ocurra, podemos llegar a entender cómo organizarnos mejor, trabajar menos, responder a emergencias, contaminar menos, etc.

Copiar como las hormigas del fuego, en la selva Amazónica, se organizan para salvar juntas la colonia, en poco minutos, frente a las inundaciones estacionales, por citar un ejemplo, es simplemente asombroso.

Hablamos de un universo enorme y fascinante, del cual queda mucho por descubrir y que con la actual pérdida de biodiversidad provocada por nuestro modelo económico, está siendo amenazado y destruido a una velocidad vertiginosa. Alguien dijo un día, cada especie que desaparece, es una biblioteca que se pierde.

En ámbito profesional, este descubrimiento me ha ayudado no sólo en los contenidos de mis presentaciones cuando enseño Diseño Sostenible o Economía Circular, sino en mi proyecto de emprendimiento que se beneficia de un mayor entendimiento del ecosistema económico y laboral gracias a la bioinspiración como “mantra” y lente de observación.

La biomimesis, como ciencia que “hibridadora”, da pie a ulteriores inspiraciones de las cuales surge la Humimesis, otra palabra compuesta, que combina: human (humano) y mimesis (imitar).

Este concepto novedoso nace tras años de viajes y exploración, nace estudiando y observando los pueblos del mundo y las diferentes culturas que habitan en ello.

Se trata de extraer los principios de resiliencia, supervivencia y prosperidad que podemos identificar en las miles de diferentes culturas que existen en la tierra y que están desapareciendo por la globalización. Como la biomimésis, la humimesis ayuda a entender las dinámicas humanas (personales y dentro de un contexto social y empresarial) para identificar buenas prácticas y posibles formas de organización. Estos principios, igual que los biomiméticos nos pueden servir para diseñar mejores negocios, mejor organizados, más eficientes y felices. Es una combinación de antropología, ecología, economía y sociología que da como resultado unas pautas interesantes para entender mejor nuestra realidad y actuar sobre ella para ayudar al cambio de paradigma hacia un mundo más sostenible y próspero.

Entender las prácticas comerciales de los beduinos en el desierto, las increíbles características del idioma criollo en el caribe, la milenaria arquitectura mediterránea en gestión del agua y la agricultura, lo métodos de caza, recolección y redistribución social que fomentan la colaboración o la competición, la teoría de forrajeo optimal por citar algunos ejemplos. Viajamos en el tiempo y en el espacio para redescubrir y reconsiderar los libros de historia y geografía desde una perspectiva nueva, más curiosa y atrevida. El liderazgo, el poder, el juego, la sexualidad en las diferentes culturas. Las nuevas formas de colonización y contagio cultural que se difunden imparables o que por el contrario encuentran una resistencia autóctona indomable. Se trata de ver con ojos más atento cómo la tradiciones se están adaptando o resistiendo a las fuerzas transformadoras de internet y del mercado libre.

Estudiamos la época de los piratas, las complejas civilizaciones precolombinas o la transición de lo rural a urbano de los últimos 50 años. Leemos con otra mirada los testimonios de los deportados de los campos de concentración Nazi, su “kombinacja” (“buscarse la vida” se podría traducir desde la jerga del campo) es resiliencia pura y nos lleva a reflexionar sobre cómo han sobrevivido a la destrucción psicofísica a la cual estaban sometidos. Buenas prácticas que desafían nuestro entendimiento del mundo y nos pone frente a nuestra misma naturaleza, nos obliga a la reflexión, a la honestidad y a la duda que enfrenta cooperación con lucha sin escrúpulos para someter al otro y así arrebatarle el último cacho de pan.

Vemos las culturas indígenas, su simbiosis con el entorno, sus reglas de convivencia con el ecosistema y entre ellos mismos, aprendemos en qué escala puede funcionar una empresa basada en estos principios y que duren en el tiempo. Reconocemos la sabiduría, la organizamos y la recontextualizamos para que no se pierda.

La humimesis, es un primer paso hacia una nueva manera de entender el ser humano y su relación con su profesión, su familia y su entorno. Inspirado por la interpretación que él o ella misma tiene del mundo, acercarnos a aquellos patrones que nos puedan servir para rediseñar nuestra economía, nuestras ciudades, nuestros negocios.

Uno de los factores que han influenciado y siguen impulsando esta investigación interminable de los “por qués” del mundo es la necesidad de entender el rol de cada uno en la sociedad y en el entorno profesional. El proceso de creación y gestión de empresa, por ejemplo, encuentra en la humimesis posible inspiración para explorar nuevas formas organizacionales y económicas más resilientes, más flexibles, más humanas, más felices.

¿Están en los libros de antropología o arqueología las respuesta que muchos profesionales, emprendedores, estudiantes, etc. están buscando? La humimesis nos enseña que sí, pero hay un todo mundo todavía por descubrir y como dijo André Gide, si no tenemos el valor de dejar la vista de la “orilla” desde la cual zarpamos durante un largo tiempo nunca encontraremos nuevos territorios.

 

Artículo escrito Nicola Cerantola • Fundador y Director de Ecologing
Publicado en el nº 10 de la revista Ideas Imprescindibles