mindfulness

Despejar el camino para dar paso al nuevo paradigma

Los cierres y finales de cualquier etapa de nuestra vida suelen estar muy contaminados por el enfrentamiento entre lo que no quiere morir y la fuerza vital de lo nuevo que viene a enriquecernos, a desarrollarnos, a ampliar los horizontes, aunque también a invadirnos, a des-estructurarnos, a quebrar la vieja forma para que podamos barajar y repartir de nuevo. Esto abre ventanas a paisajes desconocidos de nuestro potencial, sin embargo, este panorama por ser nuevo, angustia y frena a la par que empuja y promete. Leer más

dignidad-joan-mele

La dignidad humana

Vivimos en una época en la que disponemos de unos conocimientos y de unos recursos científicos, técnicos y económicos como nunca antes en la historia de la humanidad.

Leer más

apego-creencias-ignacio-pi

El apego a las creencias es una enfermedad

¿Cuál ha sido la última vez que nos hemos cuestionado algunas creencias respecto a la vida?

Leer más

La cacería

Sentado en el suelo, oculto tras unos matorrales, alcé tímidamente la cabeza para ampliar mi campo de visión. No vi rastro de ninguna presa, tampoco divisé a ninguno de mis compañeros, de los que me había separado hacía ya más de media hora. Sólo el graznido lejano de un pato perturbó el silencio.

Leer más

accion-hacer-motivacion

Saber y no hacer es peor que no hacer

accion-hacer

Muchas personas pueden pensar que el conocimiento es poder, pero no es necesariamente así. El conocimiento sólo es poder si se utiliza y se utiliza adecuadamente. No le contemos al mundo entero cuánto sabemos si no vamos a utilizarlo para nada.

Hay un adagio budista que dice: “Saber y no hacerlo es igual que no saber”.

Ni que escribir tiene que el conocimiento y la sabiduría son inútiles si no lo utilizamos para conseguir algo que nos merezca la pena.

La acción habla, casi siempre, en un tono más alto que las palabras. Un poco de acción vale más que muchas palabras. Se puede y se debe aprender mucho observando a los demás, pero llega un momento en que debemos hacer algo para nuestra propia satisfacción. Quedarnos parados contemplando cómo el mundo gira casi nunca es un modo de alcanzar la satisfacción.

La mejor manera de dejar nuestra “marca” en el mundo es hacer lo que decimos. Palabras convertidas en acción. Nuestras ideas pueden ser tan buenas y, por qué no, mejores que las de cualquier otra persona del mundo. Pero tendremos que hacer algo con ellas.

Podemos hablar de estas y otras sensacionales que somos capaces de realizar, pero al final, lo único que realmente contará será lo que seamos capaces de comenzar y de acabar.

Esa gran idea que tenemos jamás saldrá a la luz si no contamos con la suficiente motivación, desde el principio hasta el fin, nuestras ideas e inspiraciones.

La intuición, la creatividad y la fuerza de voluntad son nuestros activos más importantes a la hora de conseguir HACER cosas. Nuestra gran idea es y será sólo eso, una idea y eso es lo que seguirá siendo si sólo nos limitamos a hablar de ello. Una idea será una gran idea si se ejecuta.

Todos deberíamos pasar menos tiempo pensando y más tiempo actuando.

Lo que separa a la gente de éxito de la que no lo tiene es que los primeros siempre están tomando parte en viajes interesantes. Son personas que actúan. Los que no tienen éxito o poco éxito, no actúan. Puede que estén interesados en llegar a su destino, pero se resisten, voluntariamente o no, a hacer los viajes necesarios, y sin estos, nadie llega a un nuevo destino.

Johann von Goethe, que fue poeta, novelista, científico, político, erudito, pintor y filósofo, aconsejaba a los demás: “Sea lo que sea aquello que crea o piense que puede hacer, empiece a hacerlo. La acción tiene magia, gracia y poder”.

Volvamos a ese proyecto que somos capaces de realizar pero que todavía no hemos empezando y empecemos hoy mismo a dónde nos lleva.

“La distancia no tiene ninguna importancia. Lo único difícil es dar el primer paso” dice la cultura nipona.

Es posible que no nos sintamos felices en nuestro entorno actual. Quizá sea este el momento de empezar ese proyecto que nos puede cambiar la vida.

Hagámoslo diferente y que sea un auténtico reto. Y que sea radical. Y por encima de todo, hagámoslo.

El mundo necesita más personas que hagan cosas en lugar de los que sólo saben cómo pueden hacerse y sólo hablan de ello.

 

Artículo escrito por Ignacio Pi, responsable global de Mediapost Group
Publicado en el nº 11 de la revista Ideas Imprescindibles

derecho-corrupcion

Corrupción ¿Cómo salir del círculo vicioso?

derecho-corrupcion

Como es sabido, las sucesivas oleadas de los barómetros del CIS nos recuerdan insistentemente que la corrupción es el segundo problema para los españoles, sólo por detrás del paro, Leer más

problemas-perspectiva

Los problemas y su correcta perspectiva

problemas-perspectiva

Por razones que no tienen sentido, multitud de personas creen que sus problemas son mucho más graves de lo que son en realidad. Tendemos a pensar que las personas que nos rodean tienen una vida mucho más fácil que la nuestra.

Sócrates ya dijo que “si todas nuestras desgracias se colocaran en un montón común, de donde todos debieran sacar una porción igual, la mayoría de las personas se contentaría con tomar la suya y marcharse”. Es posible que nuestros problemas nos parezcan reales e importantes y lo deben ser hasta cierto punto. Sin embargo, la gravedad de nuestros problemas es cuestión de perspectiva, y eso hace que la gran mayoría de ellos se vuelvan insignificantes. Una de las razones por la que las personas tenemos dificultad de enfrentarnos a los problemas, es que no nos paramos a preguntarnos lo serios que son, en realidad, esos problemas. Las mentes tienen tendencia a exagerar los acontecimientos negativos a expensas de nuestra propia felicidad. A todos nosotros nos ha ocurrido que, cosas que en el pasado pensábamos que eran importantes, se han ido desvaneciendo en importancia hasta el punto de quedar en nada. Y muchas de ellas jamás lo fueron.

¿Cuántos problemas que nos hacen perder el sueño, pueden estar en esa categoría? Cuando nos surge un problema lo mejor es colocarlo en la perspectiva adecuada y para reducirlo a la mínima expresión, deberíamos detenernos para visualizar la imagen de conjunto y así seguramente quedarán como menos significantes o irrelevantes en comparación al funcionamiento de lo que realmente es importante. Si colocáramos nuestros problemas en la perspectiva adecuada, los veríamos como retos y como decía el escritor Richard Bach: ”no existe un problema que no vaya acompañado de un regalo”.

 

Artículo escrito por Ignacio Pi, responsable global de Mediapost Group
Publicado en el nº 10 de la revista Ideas Imprescindibles

Revista-10-Ideas-Imprescindibles-taza-cafe-2

¿Qué esconde tu taza de café?

Revista-10-Ideas-Imprescindibles-taza-cafe

El café del desayuno, el de la comida y la merienda, el café que te mantiene despierto en las noches de estudio o de trabajo, el café que nunca te falla para superar las noches de insomnio y el café que bebes simplemente para disfrutar de su delicioso sabor y aroma. Todas y cada una de esas tazas han llegado a tus manos gracias al trabajo de millones de caficultores que trabajan para ello, de hecho se trata de la materia prima de exportación más importante del mundo tras el petróleo. Le damos menos importanci de la que tiene y es por esto mismo que no valoramos el trabajo de los caficultores como deberíamos. En la sociedad de consumo en la que vivimos, todo lo queremos “aquí y ahora”, barato y asequible. No importa el cómo, ni las condiciones, poca personas se paran a pensar: ¿Qué esconde mi taza de café?

La mayoría de tazas de café que consumimos esconden unas precarias condiciones laborales, explotación infantil, hambre, pobreza y machismo. Hoy en día nuestra decisión de compra es más valiosa que nuestro voto político, ¿queremos un verdadero cambio? Actuemos en consecuencia a nuestros pensamientos y empecemos a cambiar por nosotros mismos, como nuestra forma de consumir. Por muy utópico que suene no queda nada lejos de la realidad, pues el Comercio Justo lucha en contra de la explotación de personas.

Pero… ¿qué es esto del Comercio Justo? Se trata de una alternativa al consumo al habitual, es un comercio solidario y responsable tanto con las personas como con el medio ambiente. Asegura a los pequeños productores y trabajadores de países en vías de desarrollo un salario justo y unas dignas condiciones de trabajo. A esto realmente aspiramos mismamente nosotros, a nadie le gusta que le paguen una miseria. Es difícil creer que muchos productores de países del Sur llegan a perder dinero con sus cosechas, les sale “más rentable” no cosechar.  El Comercio Justo resulta ser una gran solución a esta barbarie pues les protege de las fluctuaciones del mercado, ofreciéndoles un precio mínimo por sus cosechas, para que nunca pierdan dinero; sino que ganen. Para que un producto sea de Comercio Justo no solo debe cumplir que se aseguren salarios y condiciones dignas de trabajo, sino que no exista explotación infantil, asegurar la igualdad entre hombres y mujeres, respetar el medio ambiente, promover relaciones comerciales estables y duraderas, prefinanciación para los productores y productos de calidad. Además de un salario digno se les da a los productores un dinero extra que ellos mismos gestionan de forma organizativa y democrática y lo dedican exclusivamente para la comunidad como puede ser la construcción de colegios, hospitales, pozos…

Tristemente los caficultores no se enfrentan sólo a las amenazas del mercado convencional, sino que además son los que más están sufriendo los efectos del cambio climático, a pesar de ser nosotros quienes los estemos provocando.

El problema que tienen los pequeños productores de Latinoamérica es el hongo de la roya, pues enferma a los cafetos, esto se debe a los efectos del cambio climático como son: el aumento de las precipitaciones, de la humedad y de las altas temperaturas. Este hongo ataca a las hojas de los cafetos causando la caída de las mismas y dejan a la planta improductiva. La mayoría de cafetos mueren, los que sobreviven están gravemente afectados por lo que la productividad y la calidad han caído drásticamente. La solución, que es más sencilla de lo que creemos, es cambiar nuestra forma de consumir, pues con ella decidimos cómo queremos que sea el mundo en el que vivimos. Cada decisión que tomamos en nuestras vidas tiene sus consecuencias, incluso si se trata del café que tomas todas las mañanas. El Comercio Justo es pagar a los productores lo justo, lo que se merecen por lo que se puede considerar una de las mejores formas de erradicar la pobreza y las diferencias entre los países del norte y del sur. Si queremos que el mundo cambie, tenemos que empezar por nosotros y qué mejor manera que consumiendo productos que hacen un bien a quien los produce, al planeta y a nosotros mismos.

Artículo escrito por Laura Perona Sánchez • Responsable de Comunicación en Fairtrade Ibérica •
Diseñadora Gráfica Freelance • www.laurapsdesign.com

Publicado en el nº 10 de la revista Ideas Imprescindibles

coworking-formacion-utopicus-2

No somos robots

coworking-formacion-utopicus

“No somos robots” es la premisa básica de la utopic_School y es precisamente eso lo que la diferencia de cualquier otra escuela, pero hay muchas otras cosas que la distinguen del resto.

La utopic_School es una idea original de la empresa de transformación creativa utopic_US, que nace en abril de 2011 con la intención de crear un nuevo modelo de formación que incorpore la gestión y desarrollo emocional en sus cursos. utopic_School incluye cursos en las cuatro áreas temáticas más solicitadas de nuestro tiempo. Business/Marketing, Diseño/Web, Audiovisual/Fotografía y DIY/Maker. Es decir, desde google analytics a email marketing, producción de ralidad virtual, huertos urbanos, fotografía nocturna o cómo emprender en la economía colaborativa. Sin duda, todo un abanico de posibilidades para mentes inquietas y emprendedoras que buscan seguir creciendo profesionalmente.

En cuanto a la gestión emocional en los cursos y actividades de la School se aprende a gestionar la ansiedad, a lidiar posibles conflictos, a controlar impulsos y en general aprender a gestionar el tiempo de manera óptima con el fin de adoptar una mejor calidad de vida personal y ser más eficaces profesionalmente. De este modo los cursos incorporan un 90% de desarrollo profesional y un 10% de gestión emocional gracias a formadores y expertos cualificados para ello como María Marco o Ruth Cabrito. La formación de la utopic_School está destinada a autónomos y profesionales pero no se descarta a estudiantes que deseen ampliar su conocimiento. Se trata de una experiencia en un entorno de aprendizaje colaborativo y de que los conocimientos se intercambien entre alumnos, profesores y el network de utopic_US, espacio donde se practica el coworking desde hace seis años.

Encontrarás cursos para aprender a producir videos para la realidad Virtual de la mano de Toño Cabanelas, CEO y Fundador de Bermudas Land, que ha dirigido multitud de proyectos artísticos y tecnológicos en diferentes lugares (su participación en la útima edición de Madrid Fashion Week o Fundación Telefónica son algunos de ellos) Luis Tamayo, sociólogo, experto en economía y cultura
colaborativa, enseñará los cuatro pilares básicos de la economía colaborativa y cómo montar una plataforma colaborativa. Néstor Tejero, CEO y Asesor de Estrategia y Marketing on-line de Agencia Reinicia, enseñará cómo sacar partido a los informes que ofrece Google Analytics sobre el tráfico de tu tienda online o página web para tomar decisiones que te ayudarán a mejorar los resultados.

Además de aprender todo lo necesario para crear campañas de e-mail marketing en el curso de Mailchimp. Como novedad, utopic_School también incorpora cursos para los más pequeños. En julio podrán disfrutar del Eco camp, un campamento urbano en inglés para niños de 5 a 12 años en colaboración con Learn and Play. Los alumnos y alumnas podrás aprender inglés en las clases al mismo tiempo que descubren nuestro planeta de forma ecológica y siempre divirtiéndose conociendo ecosistemas, los diferentes tipos de flora y fauna e incluso la agricultura sostenible. No te lo pierdas, visita la utopic_School en el centro de Madrid y solicita información.

 

utopic_US • www.utopicus.es

Utopic_us es un espacio de Coworking en Madrid, con más de 150 profesionales de todos los ámbitos. Más que un espacio físico, es un espacio de ideas, de entender el trabajo, las relaciones personales y las organizaciones empresariales.

Dinero y espiritualidad (capítulo 2)

1-dinero-mediapost

¿Es importante el dinero?
Seguramente, esta pregunta aúne un consenso difícil de encontrar en otros asuntos entre las ramas que estudian al ser humano tales como la psicología, la ciencia, la filosofía y hasta, posiblemente, la religión. La mayoría de las respuestas dirían sí, en mayor o menor medida. Cuando menos, y como dicen los expertos que estudian el concepto de –felicidad-, el dinero es importante para “cubrir” los mínimos necesarios que toda persona necesita, como una alimentación , vivienda y salud que nos garanticen un mínimo bienestar social. Está claro que la cultura así nos lo enseña, y no seré yo quien lo niegue en absoluto.

Como manifestamos en el Capítulo 1, esta serie de Reflexiones sobre el Dinero y la Espiritualidad no tiene como objeto divulgar lecciones de ciencia, ni mucho menos, pero sí pinceladas que nos permita abrir un poquito nuestra mente, que nos ayude a pensar de una manera diferente a como hasta ahora en nuestras vidas lo hemos hecho. A este respecto, hay muchos científicos que explican que nuestro Universo y nuestro planeta Tierra no es lo que vemos, sino un holograma, una ilusión! ¿Pueden imaginarse que realmente no vivimos esta realidad, que estamos “soñando”? Quizás no nos hemos enterado, y estamos aquí infelices y preocupados, entre otras cosas, por el dinero cuando no estamos más que en un sueño, placentero o pesadilla según lo interpretemos… Otra parte de la Ciencia defiende y expone la existencia de Universos Paralelos. Les invito a reflexionar bajo la misma analogía. Pero si, por el contrario, pertenecemos a la mayoría de ciudadanos que creemos que este mundo es lo que vemos y presuntamente conocemos, y es lo único que existe, es normal apreciar el dinero porque asumimos lo que el mismo de felicidad nos proporciona. El dinero nos permite acceder a buenos médicos, y sin salud yo no soy feliz. Si no tengo trabajo y no tengo dinero, no seré feliz. Sin dinero no puedo educar a mis hijos, ni puedo viajar, ni puedo ir a un partido de fútbol , un concierto, o una obra de teatro. Todo esto nos hace feliz. Y sin dinero…. ¿Pero es realmente así? Si reflexionamos a conciencia, no queremos el dinero en sí, mas la Felicidad que dicho dinero supuestamente nos permite alcanzar. El dinero como medio, no como fin.

Todo lo que hacemos en nuestras vidas tiene un solo objetivo: SER FELIZ! Nadie se casa pensando que le va a causar un problema (aunque las estadísticas luego sean otras), o hace una carrera universitaria asumiendo que no le servirá para encontrar trabajo, o se compra un coche para sufrir, o tiene hijos porque quiere problemas, etc… Analicemos un segundo: ¿hemos hecho algo en nuestras vidas que, de forma consciente”, hemos elegido hacer para que nos reste alegría y felicidad? Jamás. Le pido por un instante que se autoevalúe el grado de Felicidad actual, en una escala del 0 al 10. Cero significa total sufrimiento y nada de felicidad, y 10 significa nada de sufrimiento, completa felicidad. Si su respuesta es 10, le doy las gracias por seguir leyendo este post si lo desea, pero sin duda no le será necesario. Si su respuesta es cualquier número por debajo de 10, quizás podamos juntos descubrir alguna razón al respecto… Retomando nuestro razonamiento, entonces acordamos que el juego de la vida no es tener dinero, sino ¡ser feliz! Ah, casi se me olvidaba: nuestra cultura dice que para ser feliz, el dinero es un requisito imprescindible…. ¿Han conocido alguna vez alguna persona cercana, algún amigo o familiar, o alguna persona religiosa, cooperante, misionera, etc que sea “pobre” -materialmente hablando- y que sea feliz al mismo tiempo? Si su respuesta es SI, aunque sea solo una; o si su respuesta es “no es lo normal”, son “excepciones”, “personas raras”, “mártires”, “gente muy buena”, “santos”; si alguna de estas dos es su respuesta, entonces ha verificado que el dinero NO es un requisito imprescindible para ser feliz. Abramos nuestra mente! Sabemos que Sí se puede ser feliz, incluso con ausencia o escasez de dinero, aunque a nosotros nos parezca extremadamente complicado.

2-dinero-mediapost

Con esta información en mente, procedamos a realizar una dura introspección: ¿Estaríamos dispuestos a cambiar nuestras vidas si se presentara ante nosotros Dios, o para aquellos que no creen en Dios se presentara ante nosotros un maestro, vidente, o una entidad imaginaria que proyectara nuestro futuro, que nos diera la fórmula mágica para alcanzar nuestra felicidad, y quien nos dijera las cosas que debemos hacer y cuyo cumplimiento garantizara nuestra eterna Felicidad y la imperturbabilidad ante las acciones que hoy por hoy nos disgustan o enfadan, o simplemente, merman nuestra alegría? Centrémonos en si, en términos generales, usted aceptaría cambiar su vida incondicionalmente a cambio de esa Felicidad con Mayúsculas.

a) Si respondemos que NO, tenemos claramente un problema interior. Habría que analizar qué nos sucede en nuestro subconsciente que nos lleva a no querer cambios, a mortificarnos y preferir estar infelices en esta vida.

b) Si la respuesta por el contrario es un SÍ incondicional, porque sabemos a ciencia cierta (asumamos que es 100% seguro) que lograríamos un estado placentero de constante bienestar, permítame seguir yendo más lejos en la severa introspección.

La fórmula mágica que Dios o la Entidad le proporcionaría es: “Deje su puesto de trabajo, deje su familia, y váyase de voluntario a este país X, y no se preocupe por su familia que estarán perfectamente y siempre contentos”. Esta nueva labor suya le hará 100% feliz, siempre. ¿Lo haría? ¿Qué sensación le ha producido sólo pensarlo? Se ha sentido mal, triste, molesto, irritado? O por el contrario, emocionado, ilusionado, con ganas?

Si usted prefiere, lo suavizamos un poco, y asumamos que no hay necesidad de abandonar a la familia aunque se nos ha garantizado que ellos serían felices igualmente. En este nuevo escenario, usted debe abandonar su vida actual, su casa, sus amigos , sus posesiones, su país, y se traslada con su familia a un país con menores recursos con el objetivo de ayudar a gente enferma. ¿Lo haría mañana mismo? Si somos sinceros, quizás es difícil responder un sí rotundo sin titubear, sin mirar atrás. Entonces, ¿qué sucede? ¿Por qué no nos tiramos de cabeza a cualquier proyecto de vida que nos garantice una Felicidad al 100%?

3-dinero-mediapost

Dicen los expertos que el ser humano solamente actúa en base a 2 emociones primarias: o actuamos por Amor, o actuamos por su opuesto, que es el Miedo… Y la mayoría de las veces, sin ser conscientes, actuamos en nuestras vidas motivados por miedos. Miedos de todo tipo. Subproductos del miedo son el odio, el rencor, celos, envidia, vergüenza, malhumor, desconfianza, temor, incertidumbre, pesimismo, etc Subproductos del Amor son la compasión, el perdón, la comprensión, la empatía, la generosidad, tolerancia, etc. Y, ¿cómo no vamos a tener miedo a vivir bajo un paradigma diferente al que nuestra
cultura y/o religión nos ha inculcado desde pequeños, vía nuestros padres y abuelos, vía el colegio, vía los valores impuestos en la sociedad, vía las tradiciones, etc? Me dice usted que deje mi hogar en España o en el país que resido, donde más o menos “vivo” conforme me han enseñado, con mi trabajo, mi familia, mis aficiones, y mis problemas pero que en conjunto acepto, para irme a un sitio lejano, dejando todo atrás? …. Sí, sí, es que se le garantiza su felicidad plena! Uff, qué difícil; …me parece un riesgo. No gracias.

“…No puedo irme porque quiero la felicidad de mis hijos, no la mía. Esa es mi receta de la felicidad: ver felices a mis hijos, a mi familia” De acuerdo, dejemos entonces que sean ellos los que se vayan de cooperantes o voluntarios, y usted se queda. ¿Le parece bien? ¿Qué queremos entonces? ¿Queremos ser felices? ¿O queremos alcanzar la situación que nosotros creemos es la “ideal” para inhalar la felicidad que se nos ha inculcado desde pequeños?

Sigamos con la introspección y hagamos ahora el ejercicio contrario: Haga una carta a los Reyes Magos con todo aquello que quiere para su vida, quedándose a vivir en su ciudad si lo desea, con su familia, eliminando todas sus deudas, con las casas y coches que deseen, con un trabajo excelente, sin enfermedades, con los hijos responsables, etc..Pero con una condición: eligiendo todo lo que usted quiera, se le garantiza que NO alcanzará el 100% de felicidad, aunque usted escriba su carta tal y como le plazca mejor con todos sus deseos. ¿Qué elegiría? La opción de cambiar y migrar de país y de estilo de vida?; la opción de quedarse y elegir lo que creo “necesito” o “quiero” a día de hoy?; o la opción de “no hacer nada”, y quedarme como estoy aún sabiendo que no soy siempre feliz, que tengo mis momentos tristes, de angustia, o de enfado, aunque sean menores que los momentos de felicidad?

La epigenética ha demostrado, genéricamente hablando, que la expresión de nuestros genes se ve directamente influida por la percepción de ideas y conceptos adquiridos, por nuestro sistema de creencias. En mayor o menor medida, todos nosotros hemos sido educados en dogmas tales como “cuanto más mejor”, el dinero es necesario, los penas con pan son menos, los problemas que trae el dinero son preferibles a los problemas derivados de no tener dinero, etc.Igual estamos atrapados en unos conceptos que damos por válidos sin discusión, pero que vistos los resultados, no parecen ser la mejor fórmula. Comentábamos en el primer capítulo los niveles de estrés detectados en España y en el mundo occidental. Estrés sabemos que es inversamente proporcional a un estado interior de paz, plenitud y felicidad.

Y si creemos que la respuesta es la crisis económica, mi trabajo, mi hipoteca o similares, seguiremos echando gasolina a un incendio interno que no vemos. Por supuesto, tener dinero no es nada malo, al contrario, que no se malentienda. Es una herramienta más con la que debemos convivir, aunque no la llave a la puerta del descanso. Sin duda, todos tendríamos todo lo que necesitamos y queremos, abundancia materialmente hablando, con un mayor nivel de consciencia de la población, si bien esto lleva mucho tiempo y es la asignatura que todos debemos aprender y en ello estamos.

¿Esta usted dispuesto a cambiar el foco de lo que queremos, y aceptar nuevas fórmulas de la felicidad? Realmente quiere pasar esta vida “luchando” como nos han inculcado, o mejor disfrutar esta vida siendo feliz? Mi experiencia profesional me ha demostrado que las familias con mucho dinero, normalmente son, cuando menos, igual de felices o infelices que las familias sin recursos. El dinero en absoluto les ha evitado el sufrimiento, y en muchos casos, como lo vemos a diario en las noticias, los crea y agrava.

Sí se puede ser feliz con dinero, por supuesto! El problema no es este. El asunto es: ¿Cambiaría el dinero por ser feliz? ¿Qué queremos para nuestras vidas, y para la de nuestros seres queridos? ¿A qué le tenemos Miedo?¿Hemos nacido para ganar dinero? O hemos nacido para aprender a ser FELICES?

Muchas gracias de corazón por su tolerancia y comprensión