El valor del tiempo

valor-del-tiempo-sociedad

En la cultura moderna occidental – adicta al materialismo, al exceso de trabajo y a la velocidad – el grito de guerra es “¡El tiempo es oro!”.

Esta creencia popular es básicamente una fantasía, ya que el tiempo tiene mucho más valor que el oro. El tiempo es vida, y también felicidad, y ello hace que sea nuestro bien más valioso y debamos emplearlo con sabiduría.

Demasiadas personas malgastan sus vidas como si tuvieran otra vida de la que disponer en el futuro, cuando se nos acabe ésta. El hecho es que el reloj está siempre funcionando y que el tiempo no se detiene para nadie. Al tiempo no le importa si lo desperdiciamos o lo empleamos sabiamente; se limita a transcurrir. A cada uno de nosotros nos toca asegurarnos de que no desperdiciemos nuestra vida.

Son demasiadas las cosas triviales en las que nos involucramos y que no aportan absolutamente nada a nuestras vidas. Como decía el poeta y filósofo Henry Thoreau: “Estar ocupado no es suficiente….la cuestión es en qué estamos ocupados”.

Si nos acostumbramos a invertir nuestro tiempo en entretenimientos estúpidos, tenemos que darnos cuenta que mientras matamos el tiempo, es el tiempo el que lo hace con nosotros. Para que podamos llevar una vida más plena, es importante que identifiquemos las áreas frívolas, para que invirtamos menos tiempo en ellas y lo dediquemos a actividades más desafiantes e interesantes.

Tendríamos que conseguir que el tiempo trabajase para nosotros y no en nuestra contra. Ha de haber un equilibrio armónico. No debemos seguir corriendo constantemente intentando hacerlo todo, ya que si nos falta constantemente el tiempo, la responsabilidad es únicamente nuestra, porque todo en la vida es una cuestión de elección.
Vivamos nuestras vidas de acuerdo con el lema “el tiempo es felicidad” para poder llevar una vida equilibrada y satisfactoria.

Elijamos bien la manera en la que empleamos nuestro tiempo y asegurémonos de que es tiempo de calidad. Invirtamos la mayor parte del tiempo de cada día en las cosas que sean las más importantes de nuestra vida. Y cuando nos veamos perdiendo el tiempo, recordemos la deliciosa frase del botánico estadounidense del siglo XIX, Horace Mann: “Dos horas de oro perdidas ayer, en algún lugar entre el amanecer y el ocaso, y cada una de ellas con sesenta minutos de diamante…..no se ofrece recompensa alguna porque se han ido para siempre”.

 

por Ignacio Pi  •  Responsable Global de MediapostGroup

Emprendimiento y marca personal: ¿Vocación o necesidad?

Emprendimiento-marca-personal-emprendedor

 

El mundo empresarial actual está evolucionando en todos los sentidos: tecnológico (TIC), internacionalización (globalización), financiación (crowdfunding)…y también lo está haciendo en lo relativo a la contratación de recursos humanos.

Parece que estamos empezando a salir de una larga crisis que ha arruinado los sueños laborales y profesionales de millones de personas en todo el mundo y, de manera muy significativa, en España. Pero de las crisis dicen que surgen las oportunidades, siempre y cuando se haya vivido el proceso de reflexión y aprendizaje que nos permita extraer las oportunas conclusiones sobre lo que originó la crisis y los esquemas de comportamiento que nunca deberíamos volver a repetir.

Las empresas también han tomado buena nota de esta crisis y, en su estrategia actual, cada vez se contempla más una flexibilidad que  les permita afrontar situaciones de bonanza y de temporalidad. Para ello requieren aligerar al máximo su estructura fija convirtiéndola en una estructura adaptable a las circunstancias. Esto quiere decir que la contratación de profesionales la van a supeditar a los proyectos que puedan tener y, por consiguiente, a lo que éstos duren.

En este nuevo escenario, en el que los contratos laborales fijos, y casi de por vida, son cada vez más un bello recuerdo, los profesionales tenemos que ser conscientes de que tenemos que convertirnos en “proveedores” de servicios compitiendo con el resto de profesionales. En esta situación es donde ya no cabe hablar de trabajador por cuenta ajena, sino de profesionales independientes, autónomos, empresarios o emprendedores.

Con esta perspectiva se entenderá que el fenómeno o espíritu emprendedor es algo que nos compete a todos, puesto que todos debemos ser empresarios de nosotros mismos y  cuidar de nuestra marca personal o “personal branding”. Ahora, todos estamos llamados a constituir, al menos, una empresa a lo largo de nuestra vida profesional: la empresa de nuestro propio conocimiento y valores profesionales. Y de nosotros depende que construyamos una marca ética y sostenible o que, como sucedió antes de la crisis, nos olvidemos de los valores y volvamos a las “andadas”. Es decir, estamos ante un reto de marketing, de buen marketing, sujeto al Código Ético del Marketing desarrollado por la Asociación de Marketing de España.

Así pues, todo lo que se publica continuamente sobre emprendimiento nos afecta a todos, porque todos constituiremos nuestra propia empresa. Incluso en el caso, cada vez más residual, de optar a un puesto fijo, estamos compitiendo con otros candidatos y eso nos obligará a utilizar estrategias que nos hagan destacar por encima de la competencia, como hacen todas las empresas en sus respectivos mercados. Este fenómeno, quizá, nunca lo hemos analizado desde esta perspectiva, pero ¿no sería la óptica desde la que debemos empezar a considerarlo?

psicologia-consciencia-coaching-2

Nuestro inconsciente dirige nuestra vida

psicologia-consciencia-coaching

¿Qué te evoca esta palabra, lector? Fascinación, respeto, temor, admiración, algo grande, inconmensurable…A mí tampoco me resulta fácil explicar algo que no tiene una forma reconocible, ni un lugar exacto de ubicación. Sólo puedo afirmar que conozco su fuerza y los efectos de esa fuerza. Creo conocer su manera de empujarme hacia adelante y crear situaciones y circunstancias que necesito para la evolución de la consciencia.

Es verdad que a veces me empuja hacia sentimientos o impulsos claramente destructivos, inconvenientes, rechazados por mi mente y mi ética. Pero investigando en el pasado y reconociendo las imágenes y recuerdos que se quedaron grabadas en mi mente, pude ver que respondían a experiencias que habían sido dolorosas o que habían tenido consecuencias negativas. Aquella vez en que me había atrevido a manifestarme y acabé ninguneada, incomprendida, castigada o rechazada, hizo con que algo de dentro me obligara a callarme cuando yo quería hablar. Una mala experiencia amorosa que me había dolido en el fondo del alma, ahora me hacia evitar a alguien que me atraía, con quien deseaba estar.

Una iniciativa del pasado que había resultado en fracaso, hacia que ahora mis pasos quedaran frenados cuando quería iniciar algo nuevo e ilusionante. Una injusticia tragada en el pasado hacia con que ahora brotara de mi ser un resentimiento, una rabia o una necesidad de venganza irrefrenable. Y todas las veces en que había tragado sapos y culebras, hacia con que ahora perdiera el control en el momento menos adecuado, incapaz de actuar con firmeza y cordura. Iras no deseadas que era incapaz de frenar, alimentadas por impulsos oscuros. Pulsiones que brotaban de la profundidad, a veces con consecuencias nefastas para mi vida y mi relación con las personas a las que quiero y amo. Al final, remordimiento, reproches, dolor, separación…

Analizando más profundamente estos comportamientos, llegué a la conclusión de que en su esencia, ¡eran impulsos que tenían la intención de protegerme de dolores experimentados en el pasado! Actitudes que cortaban mi energía vital y mis añoranzas, pero que me protegían de correr el peligro de volver a vivir un dolor agudo insoportable, experimentado en una vivencia anterior. ¡La intención verdadera de esta fuerza que brotaba de mis entrañas más profundas y me coartaba, era protegerme! Protegerme de un sufrimiento o un dolor que habían roto mi corazón en el pasado… Un aprendizaje hecho de experiencias antiguas, que no quería repetir aquel sufrimiento. ¡Era una fuerza amiga!

Al darme cuenta de esto, empecé a recordar todas las veces en que el impulso había sido constructivo, coherente y sano. Eran muchas veces. Muchas veces me había salvado de situaciones hasta peligrosas, por una intuición que venía no sé de donde, por un pensamiento no racional que había evitado una situación dolorosa y verdaderamente problemática. Decididamente, esta fuerza de origen desconocido, poderosa e indomable, no paraba de mostrarse y ¡estaba a mi favor!

Intuía que era la fuerza misma de la vida, que se manifestaba así. También me di cuenta que cuando me frenaba (para protegerme), era porque tenía datos obsoletos, que ahora ya no tenían validez, pero que fueron muy importantes en su día. Como brotaba tan de dentro y con tanta fuerza, nunca había parado a analizar su origen y su función. Parecían venir de un lugar desconocido, pero ante un análisis más profundo, me di cuenta de que estaban íntimamente ligados a mis experiencias de vida.

Lo entendí como la fuerza de la vida actuando a través de mí, poseyéndome. Era una fuerza beneficiosa, que me protegía y guiaba a su manera. Me di cuenta también de que podía actualizar estos datos con lo que sabía ahora, de tal manera que los impulsos que brotaran de dentro pasaran a ser siempre beneficiosos. Y si no lo eran, es porque algo todavía necesitaba ser ordenado. Era la tarea que me tocaba, personal e intransferible. La puesta a punto iba permitir que lo nuevo (por lo visto peligroso emocionalmente, con la información que tenía mi mente hasta ahora) pudiera ser vivido sin resistencia. En otras palabras, con un trabajo de limpieza emocional sistemática y consciente, esta enorme fuerza interna iba a ayudarme a vivir sin miedo aquello que anhelaba y necesitaba.

Esta idea me hizo ver la vida de otra manera. La fuerza vital había pasado de enemiga o al menos, de una amiga que te puede traicionar, a una amiga de verdad. Pasé a sentirme acompañada y protegida por la vida. Algo importante cambió; podía disfrutar de lo bello y placentero, y podía usar lo desagradable o doloroso como un aprendizaje útil y necesario.

Freud hablaba del inconsciente personal, Jung del inconsciente colectivo. Me viene la metáfora de internet, ubicada como el inconsciente colectivo en un lugar intangible pero accesible desde tu ordenador, tu inconsciente personal, que al tiempo tiene también su propia programación. Y todo ello diseñado para tu evolución como ser humano, como mente y como alma.

 

Por Marly Kuenerz  • Psicóloga Clínica • Colaboradora de Hermesan  | www.hermesan.es

emprendedor-social-Muhammad-Yunus-2

10 claves para entender qué es un emprendedor social

emprendedor-social

Hace aproximadamente 45 años nacían dos ideas revolucionarias: una, en la costa oeste de Estados Unidos de la mano de Steve Jobs; la otra en Bangladesh, impulsada por Muhammad Yunus.

Jobs transformó la industria informática en todo el planeta y a día de hoy más de 500 millones de personas tienen en sus manos un iPhone. Yunus, con el desarrollo del microcrédito, ha beneficiado a siete millones de personas que, sin acceso a ese crédito, probablemente nunca habrían salido de su pobreza.

Ambas ideas han revolucionado su sector. Ambas están promovidas por personas con liderazgo, visión, perseverancia y pasión. Ambas son buenas. ¿Entonces, qué las diferencia?

Steve Jobs era un emprendedor de negocios; Yunus un emprendedor social.

Como sobre los emprendedores de negocios seguramente ya lo sepas todo, te damos 10 claves para identificar a un emprendedor social.

  1. Soluciona problemas. Pone sus habilidades emprendedoras y su creatividad para solucionar un problema social que conoce bien y que, en muchos casos, sufre o ha sufrido. Paro, desnutrición, educación, cáncer, un hijo con discapacidad, contaminación de su ciudad…
  2. Mucha empatía. Lo hace con una entrega absoluta a su visión y a su estrategia, y con un grado de empatía muy alto. Tan alto, que le mueve a dar su vida por su proyecto y no descansará hasta solucionar el problema al que intenta dar respuesta.
  3. Otra cuenta de resultados. Puede tener modelos más o menos rentables, pero no mide su éxito por el beneficio económico, sino por el número de personas a las que mejora la vida o por el impacto social que genera.
  4. Open source. Su modelo de expansión más exitoso no suele ser patentar su idea o franquiciarla. Más bien “poner alas” a su proyecto; dejarlo volar y ser copiado por otros.
  5. No es la imagen que tienes ahora mismo en la cabeza. Es una persona “normal”, pero que está dedicando su vida a mejorar las cosas. Ni responde a ese anclado estereotipo de “Gandhi”, ni al que difunde la nueva Barbie emprendedora.
  6. Probablemente viva en tu barrio. Hasta hace unos años el “emprendedor social” se asociaba a un líder trabajando en países en vías de desarrollo. Afortunadamente, hoy los emprendedores sociales están muy presentes también en Occidente, y en nuestro país son cada vez más y mejores.
  7. Su CIF no importa. Algunos crean una empresa social, otros una ONG, y otros a veces nada. Lo que les identifica no es el continente sino el contenido: una solución nueva con potencial de cambiar las cosas a gran escala.
  8. Es contagioso; acércate a él. El emprendedor social no es un llanero solitario. “Arrastra” a muchos otros con su fuerza, su idea, y su modelo de persona. Demuestra a la gente que todos podemos ser changemakers. Que, si te lo propones, tú también puedes cambiar lo que no funciona.
  9. A veces llega a ser Premio Nobel. Como lo fue Yunus en 2006 o Kailash Satyarthi (Emprendedor Social Ashoka) en 2014, por su lucha contra el trabajo y la explotación infantil. Y habrá muchos más.
  10. Es el I+D de los gobiernos. No espera a que sea el Estado quien encuentre nuevas soluciones a grandes problemas. Sí quiere influir en políticas públicas, pero se anticipa y abre camino con sus soluciones, logrando grandes cambios con pocos recursos.

¿Por qué te interesa entender qué es un emprendedor social? Porque son los nuevos influyentes de hoy. Logran cambiar leyes, generar empleo o transformar sectores tan complicados como la educación, y, sin duda, son los que más “ganan”.
¿No es el poder de cambiar la vida de otros el verdadero poder?

Ya tienes 10 claves para empezar a identificarlos y acercarte a ellos. Y también para serlo tú mismo. Porque todos podemos cambiar el mundo.

*Este artículo fue publicado en la revista Forbes el 28 de octubre de 2014

 

economia-colaborativa

La economía colaborativa, la economía de todos

economia-colaborativa

La economía colaborativa se basa en que los seres humanos estamos conectados para compartir. Muchas plataformas digitales están cambiando los hábitos de consumo de miles de personas en todo el mundo y parece que esto es sólo el principio de un nuevo modelo económico que viene para quedarse.

Carmen tiene 23 años y es estudiante de Económicas. Este viernes viajará a Valencia en un coche junto a tres desconocidos por 22 €. El mismo viaje en tren le hubiese costado un mínimo de 72€.

Javier quiere mejorar su inglés este verano y ha decidido pasar tres semanas en Dublín, una ciudad que le encanta y que le trae muy buenos recuerdos. Ha alquilado una habitación a un particular, muy cerca de la Universidad y le va a costar 36€ por noche. Una habitación en un hotel en la misma zona le costaría 78€. Es decir, su estancia en la capital irlandesa le costará a Javier 756€, frente a los 1.638€, que le hubiese costado el hotel durante ese mismo período.
Hace un par de años, Ernesto le compró un piano electrónico a su hija, Silvia, que le costó 320€. Pasado ese tiempo, la niña no ha mostrado demasiado interés por el regalo y el piano ha acabado en un armario criando polvo. Ernesto lo puso a la venta en una página de compraventa y ha conseguido recuperar 111€.

Carmen, Javier y Ernesto son sólo tres ejemplos de los nuevos hábitos que empiezan a extenderse entre los consumidores de las grandes ciudades. Este nuevo paradigma llamado economía colaborativa considera el consumo como un medio para el bienestar y no como un fin en sí mismo.

La economía colaborativa es un nuevo modelo económico en el que se comparten y se intercambian bienes y servicios a través de plataformas digitales. Este nuevo modelo ha surgido como respuesta a las cada vez mayores grietas y deficiencias que presenta el sistema capitalista, derivadas del hiperconsumo y la especulación. Los motores de este cambio pueden localizarse en la omnipresencia de Internet, la democratización de la tecnología y la crisis económica.

Los nuevos consumidores colaborativos no están obsesionados con la propiedad, es más, la consideran un problema. Adoran la libertad, escogen el “pay-per-use”, no tienen coche, viven de alquiler o en pisos compartidos y viajan en vehículos ajenos. Según una encuesta reciente, en Madrid seis de cada diez jóvenes, entre 18 y 25 años, prefieren comprarse un nuevo smartphone que un coche. Otro estudio demuestra que la población de 18 a 24 años con carnet de conducir ha descendido del 20% al 8% en sólo tres décadas. Los grandes fabricantes de automóviles observan esta situación con nerviosismo. Los nuevos consumidores han llevado a las últimas consecuencias el milenario refrán chino “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”. Pero no todas las motivaciones son económicas. Además de consumir de una manera más racional y eficiente, a la mayoría de los consumidores colaborativos les mueve también un sentimiento de ayuda mutua y un profundo respeto por el medio ambiente.

Albert Cañigueral, una de las voces de la revolución colaborativa más autorizadas en nuestro país, fundador de la página consumocolaborativo.com y autor del libro “Vivir mejor con menos”, divide este nuevo movimiento en cuatro bloques: el consumo colaborativo, el movimiento maker y la peer production, las finanzas participativas y el capital distribuido, y el conocimiento abierto.

  1. El consumo colaborativo. Intenta aprovechar el poder de Internet y de las redes peer-to-peer para reinventar cómo compartir, alquilar, intercambiar o comerciar bienes y servicios. Algunos ejemplos son muy conocidos: carsharing (Avancar, BlueMove, Respiro); alquiler de coches entre particulares (SocialCar, Getaround, Drivy); compartir trayectos (BlaBlaCar, Carpooling); alquiler de espacios vacacionales (Airbnb, Wimdu, AlterKeys, MyTwinPlace).
  2. El movimiento maker y la peer production. Se basa en la aplicación del modelo del software libre a proyectos industriales que fabrican productos tangibles. De esa forma se democratiza la fabricación de bienes y servicios, gracias, sobre todo al desarrollo de espacios creativos compartidos y al intercambio de conocimientos e información entre los fabricantes. Algunos ejemplos son Shapeways, FabLabs, WikiHouse u OpenSourceEcology.
  3. Las finanzas participativas. Muchos ciudadanos están reinventando el dinero. Están surgiendo nuevas y variadas modalidades de microfinanciación (crowdfunding), préstamos entre personas, ahorro colaborativo, etc. El dinero vuelve a ser un medio de intercambio basado en la confianza y el respeto mutuo. La web universocrowdfunding.com incluye una lista con las plataformas más importantes de nuestro país. Entre ellas, destacan goteo.org, lanzamos.com, projeggt.com o seedandclick.com.
  4. El conocimiento abierto. Es la base de la economía colaborativa, se trata de la filosofía que corre por las venas de este nuevo modelo económico. Cuando se comparten bienes inmateriales (ideas, conocimiento, datos…) se genera abundancia absoluta de los mismos, una situación que desconcierta a los economistas tradicionales. Justo lo contrario que cuando se comparten bienes materiales, que son recursos escasos. Este fenómeno deja completamente fuera de juego al actual sistema económico, que no sabe cómo gestionar esta auténtica revolución. Algunos ejemplos son: Licencia Creative Commons, Software Libre, Open Source Hardware Association o Coursera.

Hay una frase que se atribuye a George Bernard Shaw: “Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos, entonces ambos seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea y las intercambiamos, entonces ambos tendremos dos ideas”. Las ideas no sólo no se gastan cuando se comparten, sino que además se multiplican.

Aún estamos en los albores de este nuevo paradigma económico que puede cambiar el mundo tal y como lo conocemos hoy. El status quo, liderado por los gobiernos, las instituciones y las grandes corporaciones, miran con una mezcla de indiferencia, recelo y preocupación las evoluciones de este nuevo fenómeno que parece imparable.

Clay Shirky, profesor de la Universidad de Nueva York y experto en redes sociales, establece que existen cinco fases en la implantación de un nuevo modelo: la posibilidad técnica, la adopción social, la reacción reglamentaria, la desobediencia civil y un acuerdo negociado. Este proceso retrata exactamente lo que sucedió en la industria discográfica tras la aparición de Internet y el intercambio de ficheros digitales.

En la sociedad colaborativa, los ciudadanos son menos consumidores y más productores. Miles de personas ya están obteniendo ingresos extra alquilando sus casas o compartiendo sus coches, e incluso algunos han abandonado sus trabajos y han emprendido una nueva vida gracias a esos ingresos. Parece evidente es que la economía colaborativa viene para quedarse. ¿Estás preparado?

REDS-examina-los-Objetivos-de-Desarrollo-Sostenible-1

REDS examina los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Foto de Julio César González (extraída del Facebook de REDS)

Foto de Julio César González (extraída del Facebook de REDS)

 

La REDS emerge de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) de la ONU que trabaja para situar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la agenda de la sociedad española. El 1 y 2 de junio se celebró el primer encuentro de REDS en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid donde especialistas nacionales e internacionales reflexionaron sobre los 17 nuevos ODS. Como recoge www.corresponsables.com, se plantea “un cambio de modelo que ya no busca solamente erradicar la pobreza extrema, sino que además busca crear soluciones para un desarrollo sostenible y luchar contra la desigualdad en todas las regiones del planeta. Con este propósito, Naciones Unidas creó en 2012 la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN, Sustainable Development Solutions Network) que, como en otros países, se ha implantado España con REDS en distintos países, como es el caso de la REDS en España, que trabaja para situar en la agenda de la sociedad española los ODS”.

Durante la jornada, nuestro imprescindible Miguel Ángel Moratinos, presidente de la REDS, explicó que REDS persigue “sembrar para permitirnos construir una España que forme parte de los países pioneros que incluyan la sostenibilidad como objetivo esencial en todas sus políticas”. En una entrevista con El País, también repasó la actualidad política: “van a cambiar los esquemas para bien. Se han acabado las mayorías absolutas. ¿Qué hay más contrario a la democracia que algo absoluto? Con las nuevas tecnologías tenemos voz, ya no somos súbditos. Es el turno de los ciudadanos”

 

>> Crónica completa de la jornada

>> Entrevista de El País a Miguel Ángel Moratinos

Palmira ruinas historia

S.O.S. la historia, S.O.S. Palmira

Palmira ruinas historia

La destrucción de la historia se ha convertido en una obsesión fanática del mal llamado Estado Islámico (EI) y de su torcida versión del Islam, que ataca deliberadamente el patrimonio cultural de la humanidad y de sus civilizaciones. Pretende borrar los símbolos monumentales de Oriente Medio que es lo mismo que reducir a polvo las culturas de Oriente y Occidente, de Persia y el Mediterráneo. La destrucción de los vestigios históricos es un ataque frontal del fanatismo contra la civilización y, por ello, la Unesco lo califica de crimen de guerra y solicita, con poco éxito, la intervención de la comunidad internacional. Por ello, creo que estos delitos debieran juzgarse por tribunales internacionales como crímenes contra la humanidad, porque la historia y la cultura forman parte de ella. La opinión pública internacional debe movilizarse con rapidez y sin titubeos para detener esta espiral de odio y de destrucción contra las civilizaciones, así como exigir a los Estados y a los organismos multilaterales una intervención rápida que detenga la demolición de la historia y preserve el patrimonio de toda la humanidad.

Tras los graves destrozos en el museo de Mosul del pasado mes de febrero y la destrucción de los yacimientos asirios de la ciudad de Nimrud (siglo XIII a.C.), donde los autoproclamados yihadistas utilizaron maquinaria pesada para demoler hasta los cimientos, le toca el turno ahora a la perla del desierto: Palmira. La inquietud y los llamamientos del jefe de arqueología de Siria, Abdel Karim, para preservar Palmira no deben caer en saco roto, pues se perdería una de las más importantes ciudades de la Ruta de la Seda donde han recalado caravanas desde tiempos inmemoriales. La inspiradora Palmira, rodeada por el árido desierto sirio, debe permanecer impertérrita ante la historia y ante los ataques de aquellos que promueven la barbarie con la destrucción de la cultura. Palmira debe lucir orgullosa su avenida de columnas, sus teatros, sus baños y sus enterramientos, y debe conservarse para las generaciones futuras su figura esbelta y misteriosa, y su atmósfera serena.

La comunidad internacional pero, sobre todo, desde Europa y el mundo árabe deberíamos emprender campañas y movilizaciones ciudadanas para preservar la vieja Tadmor. Y para estudiar y visitar este enclave estratificado de historia y de leyendas. Palmira debe convertirse en un símbolo de la defensa de las civilizaciones y de la resistencia frente a los fanáticos que pretenden demoler la historia en su lucha por el control de los yacimientos de petróleo y de gas del Saher. Y desean apoderarse también de las plantas de bombeo de Sujna, al sur de la estratégica ciudad que abre el camino hacia el valle del Éufrates. Si Palmira se salva de la piqueta delirante del EI y se convierte en un símbolo de defensa de las civilizaciones y de las culturas, no escucharemos los gritos de socorro de la historia.

La otra vida

otra-vida-1

 

Se quedó solo en la habitación del hospital. Eran poco más de las once de la noche, ya le habían dado de cenar y su mujer y sus hijos se acababan de marchar. Cada día lo acompañaban y le contaban sus vidas. Hoy he hecho esto, lo otro, aquello…

Repetían con parsimonia sus quehaceres diarios, con el afán de darle conversación, de que participara desde la distancia en sus logros y sus fracasos.

Él les notaba el cansancio en sus caras, en sus gestos. Sabía que lo pasaban mal, que sufrían por él y que de alguna manera a pesar del inmenso amor que le demostraban, estaba condicionando sus vidas. No podía hablar, no podía moverse, solo sentía.

Su mujer había adelgazado en el último año. Ella, que tenía esa clase especial que está al alcance de pocas personas, siempre con la apariencia perfecta, la palabra oportuna y la sonrisa en los labios, estaba últimamente muy desmejorada, aunque quisiera aparentar lo contrario. Las ojeras cada vez más acentuadas y sobre todo la tristeza en la mirada y en el alma, la delataban.

Sus hijos, chico y chica que parecían tener intercambiados los papeles. El mayor lo abrazaba todos los días y durante bastante rato le cogía la mano acariciándosela, intentando transmitirle a través de la piel cuánto lo necesitaba. La pequeña, adolescente todavía, se hacía la fuerte. Entraba en la habitación con un grito de ánimo: “Qué, papá ¿cómo estás hoy?, te veo mejor”, al tiempo que le daba un par de palmaditas cariñosas en el hombro. Él sabía que lo hacía sobre todo para ocultar la impotencia que sentía desde su juventud por no tener respuesta a la maldita pregunta, ¿Por qué a mi padre?

Cerró los ojos.

Sin darse cuenta comenzó a recordar partes de su vida. Se veía de niño subiendo a árboles que nunca había subido. Dando aquel beso robado a un primer amor que nunca lo fue, acabando aquel libro que sólo fue un proyecto. Viajaba, con su novia primero y mujer después, a lugares que siempre habían deseado, pero que nunca habían conocido.

Estaba con sus hijos, cambiándoles los pañales que nunca les había cambiado, jugando con ellos a juegos a los que nunca había jugado. Recuperaba todos y cada uno de esos minutos perdidos en la nada y los ocupaba con actividades de lo más diverso. Reía, lloraba, sentía con todas sus fuerzas, disfrutaba con todo aquello que nunca había hecho, sólo porque se decía a sí mismo, no, yo eso no sé hacerlo, o no puedo, o no quiero. Ahora sabía, quería, podía.

Se vio amándola a ella, su mujer, no porque la necesitara o fuera quien solucionara sus problemas domésticos, simplemente por amarla, por vivir juntos, días intensos de amor y respeto, no aburridos y monótonos como en la otra vida.

Pero sobre todo vio aquel día. El día del accidente. Se paró en el semáforo en rojo. No se lo pasó, como en la otra vida.

No estaba tumbado en la cama de un hospital inmóvil, sin poder articular palabra, queriendo y no pudiendo abrazar o besar a los suyos y sufriendo por ellos, por no poder decirles cuánto les quería. Y conoció a sus nietos y se vio mayor y feliz en su vejez, queriendo y querido, y…se vio morir en paz…

La enfermera de la Unidad de Vigilancia Intensiva entró en la habitación. Antes de apagarle la luz se fijó en su cara. “Si no fuera por el estado en el que se encuentra, diría que es un hombre feliz”, pensó.

politica-en-manos-de-los-politicos-2

¿Debemos dejar la política en manos de los políticos?

politica en manos de los politicos-03

Hace más de dos mil años, Platón escribió que “el único estado, el estado justo y real, debe estar gobernado por aquellos que miran hacia arriba, por aquellos que basan el gobierno de un estado en la idea de Bien y de Justicia”. Platón definió a estos hombres como “los hombres que viven a la luz del día”. Por contra, para el filósofo ateniense, existían “los hombres que viven entre sueños”, aquellos que “basan su gobierno en un enriquecimiento propio, ansiosos de poder, cargados de avaricia”.

Por desgracia, la Historia ha demostrado que en demasiadas ocasiones las instituciones del poder se han convertido en el cortijo privado de políticos corruptos y sus amigos.

En la mayoría de las democracias, la figura del político profesional se ha consolidado frente a la figura del político ocasional. Desde su juventud han dedicado su tiempo al desempeño de funciones dentro de las instituciones públicas, como parlamentarios, concejales, altos funcionarios, asesores o directivos de empresas públicas. Debido a la pasividad de una mayoría indolente, las estructuras del poder han sido ocupadas, lenta pero inexorablemente, por una red de personas, en algunos casos de dudosa moral, que han convertido la política en su profesión y que, de paso, la han utilizado como plataforma para impulsar actividades paralelas. En España – y en esto “Spain is not different” – política y negocios siempre han ido de la mano, y la corrupción es su expresión más descarnada, pero no la única.

Sin embargo, no debemos incurrir en el error de responsabilizar sólo a estos políticos profesionales de la situación que vivimos. Una parte de esa responsabilidad, en realidad, la mayor, reside en la ciudadanía, ese electorado dócil y complaciente que pone en manos de otros las decisiones que afectan a su propia vida. Quizás haya llegado el momento de cuestionarnos el concepto de representatividad, tal y como ahora lo conocemos.

Desde las primeras sociedades, la política ha sido escenario de corruptelas, intrigas palaciegas, abusos de poder y hasta crímenes. Y los experimentos que se iniciaron con revoluciones populares no invitan tampoco a ser optimistas, ya que tampoco cristalizaron en instituciones más honradas o eficientes.

¿Debemos dejar entonces en manos de los políticos las decisiones que afecten a nuestras vidas o es más conveniente que asumamos nosotros mismos esa responsabilidad por la cuenta que nos trae?

En las listas de los partidos que concurren en España a las próximas elecciones autonómicas y municipales figuran poetas, actores, profesores, escritores o jueces. El actor catalán Juanjo Puigcorbé se presentará como número 2 de la lista de ERC a las elecciones municipales de Barcelona;  el actor y director Alberto San Juan se presentará por Podemos en Madrid; el poeta Luis García Montero será el candidato de Izquierda Unida a la Presidencia de la Comunidad de Madrid; la escritora Ángeles Caso formará parte de la lista de Podemos en Oviedo: la exjuez Manuela Carmena será la candidata de Podemos a la Comunidad de Madrid. Este desembarco de figuras de la cultura o de la judicatura es probable que sea considerada una intromisión por esa red de políticos profesionales que ven peligrar sus privilegios, pero en realidad ésa es la esencia de la democracia y nos devuelve una pureza que se había intoxicado con tantos excesos y escándalos. Ese paso al frente es una forma de tomar partido, una manera de asumir la responsabilidad de ser dueños de nuestras propias vidas, y es sobre todo, un síntoma de madurez.

Quizás haya llegado el momento de llenar las instituciones de maestros, de médicos, de pintores, de músicos, de cocineros, de taxistas, de estudiantes. Quizás hayamos rendido un culto inmerecido al becerro de oro de la gestión y debamos poner el foco en la felicidad de las personas. En la implicación de todos es probable que resida la clave para devolver la legitimidad al arte de la política. Si no es para garantizar el bienestar del pueblo, ¿para qué vale entonces la política?

empleo-igualdad-equidad-genero

Empleo y tareas domésticas, dos de los retos pendientes para la equidad de género

Empleo-tareas-domesticas-equidad-genero

Aunque España es sin duda el país europeo en el que mayores avances hacia la igualdad de género se han dado en las últimas décadas, siguen persistiendo entre la adolescencia y juventud elementos claros de inequidad en las relaciones intergénero. Dejando a un lado el tema de los estereotipos sexuales, donde todavía perviven aspectos evidentes de desequilibrio, dos de los retos pendientes para alcanzar la equidad de género tienen que ver fundamentalmente con el ámbito laboral y el reparto de las tareas domésticas o cuidado de niños o ancianos.

Ésta es una de las principales conclusiones extraídas del estudio “Jóvenes y género. El estado de la cuestión”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

Empleo y tareas domésticas

El estudio analiza, a través de la recopilación de multitud de indicadores, el comportamiento y actitudes de los jóvenes españoles según su género con respecto a cuestiones como las relaciones familiares, la sexualidad, la educación, el trabajo, el empleo, los valores o el uso del tiempo libre, entre otros aspectos.
La diferencia salarial por género es importante en España y ello no solo ocurre entre los adultos que ya han desarrollado parte de su carrera laboral y familiar. Entre los hombres y mujeres jóvenes, que tienen niveles de preparación y de experiencia muy similares, también se manifiesta. Según el Informe Juventud en España, elaborado por el INJUVE en 2012, las mujeres ocupadas de entre 15 y 29 años ganaban, como media, 100 euros menos que los hombres, siendo el salario medio masculino de 889 euros y de 786 euros el femenino.

Para la catedrática de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Comité Asesor del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Inés Alberdi, “las cifras globales de empleo de las mujeres jóvenes tienen mucho que ver con los prejuicios y los estereotipos acerca de las tareas de cada sexo en la familia; pero también tienen su explicación en la realidad de la división desigual de las responsabilidades familiares que se les asignan a unos y a otras”. De hecho, según señala Alberdi, la EPA 2010 ya reflejaba que es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres jóvenes (63% vs 37%) el dejar el empleo o pasar a un trabajo de tiempo parcial por cuidar a algún familiar, ya sean niños, discapacitados o mayores.

El estudio también recoge otro dato significativo: el 42% de los varones y el 47% de las mujeres de 15 a 29 años creen que tener hijos puede ser un freno para la vida laboral de las mujeres. Pero solo el 23% de los varones y el 11% de las mujeres creen que puede ser un obstáculo para la del hombre.

La mujer, la gran protagonista del cambio

A pesar de estos datos, el estudio pone de manifiesto que España es el país europeo en el que se ha producido un avance más notorio en cuanto a equidad de género en las últimas décadas. Por encima de cualquier otro de su entorno. Y aunque estos logros han sido protagonizados por la sociedad en su conjunto, se deben en gran parte al avance y evolución de la mujer. Sin duda, ella es la gran protagonista del cambio.
En opinión de la socióloga Inés Alberdi, si analizamos los cambios de unos y de otras vemos que son las mujeres las que más han cambiado en casi todos los aspectos: “El cambio por parte de las mujeres ha sido muy grande, ya que los valores de libertad y de autonomía personal se han impuesto y chocan enormemente con el estereotipo femenino tradicional. Hay menos distancia entre los sexos, las mujeres jóvenes han alcanzado una mayor confianza en sí mismas y los hombres jóvenes aceptan unas relaciones más igualitarias con las mujeres”.

Desde una perspectiva de género, la primera característica de esta evolución es el acercamiento en las actitudes y los comportamientos de los varones y las mujeres. Las diferencias de género en cuanto a las opiniones, aspiraciones y proyectos de futuro de los chicos y de las chicas siguen existiendo pero, mirándolas en conjunto y con un cierto sentido histórico, podemos decir que no hacen más que reducirse.

logo-CRS